COMBINACIÓN DEL CONOCIMIENTO TÁCITO Y EXPLÍCITO
El día a día nos dice que la diferencia competitiva entre las empresas se concentra en un nuevo factor: la información y sobre todo, en su adecuada sistematización en orden a convertirla en conocimiento. Las empresas ya saben que las ventajas competitivas, a medio y largo plazo, no van a venir de la información, algo que en mayor o menor medida es de acceso universal y no representará ningún valor diferenciador, sino del conocimiento, entendiéndole como el grado de incorporación, sistematización y utilización de esa información en orden a mejorar los resultados de las empresas. La información en sí misma no supone ninguna ventaja, su sistematización es la que aporta ese valor añadido.
- LA INFORMACIÓN AL SERVICIO DEL CONOCIMIENTO.
Nadie pone en duda el papel que juegan las tecnologías de la información y comunicación en las organizaciones y esto se hace, lógicamente, extensible a la gestión del conocimiento. Concepto que la mayoría de los autores definen de manera símil y que sólo se torna en diferencia a la hora de enfatizar en uno u otro elemento. Pero, en definitiva, todos los autores concluyen en que la gestión del conocimiento se compone de tres elementos sustanciales: la información o los datos, su sistematización y organización, y el objetivo de mejorar la cuenta de resultados. Para alcanzar la mejora en la cuenta de resultados, las organizaciones, de un modo u otro, aplican técnicas o utilizan herramientas informáticas de gestión del conocimiento que responden a enfoques y aproximaciones diferentes. Puede decirse que no existe una única combinación de técnicas y herramientas, ni una metodología exclusiva para llevar a cabo con éxito el proceso de gestión del conocimiento, pero si es cierto que, técnicas como la minería de datos se han convertido en un aliado de la gestión del conocimiento a la hora de analizar todo el "conocimiento explícito" que las empresas ya disponen, en forma de dato, en sus bases de datos.
- LA CLASIFICACIÓN DEL CONOCIMIENTO
A la hora de hablar de conocimiento existe una serie de conceptos aparentemente similares que dificultan su entendimiento. Conocimiento no es lo mismo que datos, ni tan siquiera lo mismo que información. Los datos son los elementos base de la pirámide del conocimiento. Al conjunto de datos organizados y analizados en un contexto determinado lo denominamos información. Pero información, como decíamos, no es lo mismo que conocimiento. Recopilar datos, organizarlos e incluso analizarlos, es algo que pueden hacer (y en algunos casos mejor que los seres humanos) el software informático. Ahora bien, al conocimiento, de momento, no llegan los ordenadores. EL conocimiento es un paso adelante. Es identificar, estructurar y sobre todo utilizar la información para obtener un resultado. Requiere aplicar la intuición y la sabiduría, propios de la persona, a la información. La capacidad de interpretar esos datos es lo que provoca que la información se convierta en conocimiento.
Según Nonaka y Takeuchi (1995) existen dos tipos de conocimiento. Dadas sus características el conocimiento explícito se ha definido como el conocimiento objetivo y racional que puede ser expresado con palabras, números, fórmula, etc., también se le denomina explícito. Por otro lado tenemos el conocimiento tácito, que es aquel que una persona, comunidad, organización o país, tiene incorporado o almacenado en su mente, en su cultura y es difícil de explicar. Es necesario explicar que este conocimiento puede estar compuesto por:
- Ideas, experiencias, destrezas, habilidades, costumbres, valores, historia, creencias...
- Conocimiento del contexto o ecológico (geografía, física, normas no escritas, comportamientos de personas y objetos, etc.),
- Conocimiento como destreza cognitiva (compresión de la lectura, resolución de problemas, analizar, visualizar ideas, etc.) que le permite acceder a otro más complejo o resolver problemas nuevos.
Cuando estos conocimientos nos permiten actuar se llaman competencias o conocimiento en acción. El problema que presenta este tipo de conocimiento es su dificultad a la hora de transmitirlo, por ello es necesario gestionarlo creando códigos que faciliten su transmisión.
Para la gestión del conocimiento la dimensión tácita del conocimiento es una parte del conocimiento personal y organizacional, que se hace visible cuando se utiliza para ciertas situaciones donde el conocimiento codificado o explícito es insuficiente para enfrentar dicha situación.
- EL CICLO DE CONVERSIÓN DEL CONOCIMIENTO
La transmisión del conocimiento tácito no resulta fácil y para que pueda ser rentabilizado es necesario sustraerlo del contexto de origen y formalizarlo, con lo que se genera un "ciclo de conversión" que Nonaka y Takeuchi (1995) describen en cuatro procesos:
1) De tácito a tácito: El paso de conocimiento de tácito a tácito se produce a través de procesos de socialización, es decir, a través de la adquisición de conocimientos e información mediante la interacción directa con el mundo exterior: con otras personas, con otras culturas,etc.
2) De tácito a explícito: Se produce a través de la externalización, que podríamos definir como el proceso de expresar algo, el diálogo. Externalizar es convertir imágenes y/o palabras a través del diálogo..
3) De explícito a explícito: Este paso se denomina combinación. Como su propio nombre indica, se combinan diferentes formas de conocimiento explícito mediante documentos o bases de datos.
4) Tácito a tácito: es la Interiorización del conocimiento, y consiste en la incorporación del conocimiento tácito por parte de los individuos de cualquier organización.
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